La Sagrada Família (el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia) es la obra maestra de Antoni Gaudí y se ha convertido en un símbolo de Barcelona. La construcción de este templo moderno y único, se inició en 1882 y se espera que esté acabado en 2026.

Una vida en el proceso

La primera piedra de esta colosal basílica se colocó en 1882 entre las calles de Mallorca y Provença, gracias a varias donaciones privadas, y el trabajo de construcción todavía está en curso según el diseño original de Gaudí. El arquitecto solo pudo completar en vida la cripta y la fachada de la Natividad en el lado noreste. Consciente de que no viviría para ver la finalización del templo, Gaudí dejó a sus sucesores modelos y dibujos que han sobrevivido y han hecho posible seguir con el trabajo de construcción que continúa siendo financiado únicamente por donaciones privadas.

Gaudí dedicó cuarenta años de su vida a construir la Sagrada Família. En sus últimos quince años y hasta su muerte en 1926, no aceptó ningún otro encargo para centrarse exclusivamente en el templo. Está enterrado bajo la nave, en la cripta.

El arquitecto Francesc de Paula Villar fue el encargado originalmente de llevar a cabo el proyecto de construcción de la Sagrada Família. Antoni Gaudí lo reemplazó en 1883 y continuó los trabajos en la cripta hasta su finalización en 1889, siguiendo el diseño original de De Paula. Tras ello, comenzó a trabajar en el ábside, al tiempo que los donativos para la construcción iban llegando a un ritmo constante. Cuando el templo recibe una donación anónima muy importante, Gaudí plantea un diseño nuevo y más grandioso y propone abandonar el antiguo plan neogótico en favor de un diseño más monumental e innovador.

Una nueva catedral para Barcelona

La nueva concepción de Gaudí para la Sagrada Familia se basaba en la tradición de las catedrales góticas y bizantinas que el arquitecto modifica y actualiza para ofrecer un nuevo estilo arquitectónico que convierte el templo en una obra única. Su objetivo último era expresar sus creencias cristianas a través de la arquitectura y comunicar el mensaje de los Evangelios. Para ello, el arquitecto consigue crear una simbiosis perfecta entre forma e iconografía cristiana gracias a un diseño personal que hace uso de estructuras y geometrías novedosas inspiradas en la naturaleza.

El significado de la Sagrada Familia se comunica a través de la forma y expresividad de la arquitectura y la iconografía de su escultura.

La planta del templo está basada en una nave central con cuatro naves laterales, dos a cada lado y un crucero con una nave central flanqueada por otras dos naves que forman una cruz latina. La parte superior de la cruz está coronada por un ábside semicircular.

Tres fachadas principales

La basílica tiene tres fachadas monumentales, que representan los tres eventos cruciales de la existencia de Cristo: su nacimiento, su Pasión, Muerte y Resurrección y su Gloria presente y futura.

El simbolismo de sus tres fachadas principales es tan detallado y tan profuso que solo admirarlo puede tomar horas. Algunos elementos simbólicos se encuentran a simple vista, mientras que otros están ocultos. Por ejemplo, uno de ellos es un cuadrado mágico 4 x 4, que horizonal y verticalmente siempre suma 33 años, la edad de Cristo en el momento de la Pasión. Un cuadrado mágico similar se puede ver en el famoso grabado titulado Melencolia I de Albrecht Dürer.

El cuadrado mágico 4 x 4 en la fachada de la Pasión.

Dieciocho torres

El diseño original de Gaudí cuenta con un grupo de 18 torres. Los cuatro campanarios de cada fachada representan a los doce Apóstoles y tienen una altura de 100 metros. Una torre en forma de cúpula que simboliza a la Virgen María coronará el ábside, y cuatro torres más delgadas, de 135 metros de altura, representando a los cuatro Evangelistas y sus Evangelios, rodearán la torre central, más alta, que simboliza a Jesucristo y que alcanzará los 172,5 metros de altura.

Puedes subir las torres a pie o usar el ascensor y disfrutar de las impresionantes vistas de Barcelona.

El templo se completa con cuatro estructuras abovedadas, de unos 40 metros de altura, ubicadas en cada esquina: dos sacristías en el lado norte y el baptisterio y la capilla del Santísimo Sacramento y de la Penitencia en el lado sur. Estas cuatro construcciones y las tres fachadas estarán unidas por un amplio corredor cubierto con doble pared, denominado “claustro” por Gaudí y cuya función es doble: aislar la nave central del ruido de la calle y permitir la circulación de personas de un edificio a otro sin tener que cruzar la nave principal.

Gaudí quería crear impacto en el horizonte de la ciudad al tiempo que deseaba mostrar su respeto por la obra de Dios. Con 172,5 metros de altura, la Sagrada Família se mantiene pocos metros por debajo de Montjuïc, el punto más alto del área municipal de la ciudad de Barcelona.

El bosque interior

En el interior, Gaudí se inspiró en la naturaleza y diseñó enormes columnas en forma de tronco de árbol que convierten la nave principal en un exuberante bosque de piedra. Estas columnas ramificadas reflejan la idea de Gaudí de que el interior del templo debe ser como el bosque primigenio que invita al recogimiento y la oración.

Gaudí utilizó la luz dentro de la Sagrada Família para acentuar la plasticidad de las naves, pero principalmente como un medio para propiciar la introspección .

Gaudí hace un gran uso de la luz para dotar a su arquitectura de expresividad y grandeza. Para disminuir la carga del techo y permitir la entrada de luz al edificio, situó entre las columnas lucarnes o tragaluces, basados en hiperboloides. Estos tragaluces, construidos con piezas de vidrio doradas y verdes, tienen como misión reflejar la luz del día y dejarla pasar al interior. Todos los vitrales del ábside siguen una gradación de color para crear la atmósfera adecuada para la introspección.

El simbolismo de la luz

La luz del sol brilla en los pináculos de las torres y ventanas. El sol naciente ilumina los portales de la fachada de la Natividad y acentúan la alegría por la vida simbolizada en el nacimiento de Jesús.

En la fachada de la Pasión, el juego de luces y sombras producido por el sol mientra se pone realza el carácter severo del tema de la fachada. La fachada de la Gloria recibe el sol de mediodía que penetrará por las 16 linternas del porche monumental e iluminará la entrada principal de la basílica, cuando esté construida.

Gaudí consideraba el color como la expresión de vida.

La Sagrada Familia, el símbolo último de Barcelona y la obra maestra de Antoni Gaudí, tiene un valor arquitectónico inconmensurable. Ha sido declarada Patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 2005.


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